Tuesday

Experimento #3: torrijas low fat

Tercer experimento de alimentación sin grasa, baja en colesterol y suave para estómagos delicados como el mio. Las torrijas son el desayuno de mi infancia, cuando me cascaba sin problema yo sola un plato entero de ellas. Para poder hacerlo hoy tambien, que es mi cumpleaños, le he hecho una rebaja a la receta. Las torrijas son muy fáciles de hacer pero eso no quita el mérito de lo buenas que están. Es importante utilizar pan del dia anterior lo más artesano posible, nada de baguettes, cortado a rebanadas. Antes hemos puesto un poco de leche desnatada, un vaso o así, a calentar con una corteza de limón y un palo de canela. No hace falta que hierva, sólo que coja el gusto. Cuando nos parezca, apartamos la leche y la dejamos enfriar. Una vez fria, pasamos las rebanadas de pan por la leche para que se empapen bien, y las pasamos por clara de huevo batido. A todo esto tenemos una sarten con aceite caliente preparada para freir las torrijas. En el aceite se pone una corteza de limón, no sé bien bien porqué, herencias familiares. Se fríen las torrijas en el aceite hata que estén doraditas, se dejan escurrir un poco en papel de cocina y se pasan por un plato con azúcar previamente mezclado con canela. Como os podeis imaginar la receta original lleva leche entera y huevo batido, pero ésta está igual de buena. Mejor no batir mucho la clara de huevo para no levantar a punto de nieve. Y ya está, me he comido mis torrijas y me he autoregalado la biografia de David Bowie. ¿Qué más se puede pedir?

Friday

Verduras al horno

Necesito un respiro. Un respiro vegetal entre todo ese pato con ciruelas, turrones, neulas y otros elementos navideños que no quiero ni recordar. Una opción es no comer. Es una buena solución para la noche de Navidad, pero no para la siguiente ni la otra, porque tienes hambre pero poco interés por comer pesado. Así que lo mejor es preparar unas verduras al horno para engañar al estómago y tranquilizar la mente. Estas que os propongo aquí están de muerte, todo hay que decirlo. Las medidas dependerán de la bandeja de horno que utilicéis. Se empieza colocando una capa de tomates en rodajas hasta cubrir el fondo de la bandeja, y se van añadiendo capas de verduras en rodajas según este orden: calabacín, cebolla, patata y una última capa de apio. Si la bandeja no es muy grande, es cuestión de intercalar las verduras sin hacer una capa entera de cada. Después de la de apio, se añaden un par de ajos muy picados y perejil cubriendo las verduras y todo el eneldo fresco del que se disponga. También se pueden añadir unas hojas de albahaca fresca en función otra vez de la disponibilidad. Por último,se añade otra capa de tomate en rodajas y se riega con un poco de aceite de oliva. Se mete en el horno a 180 o así y se deja unos 15 minutos. Pasado este tiempo se le da la vuelta a las verduras, se mezclan bien y se vuelve a dejar unos 20 minutos más. Todo esto depende del horno de cada uno, de las verduras que haya puesto y de lo gordas que se hayan cortado las rodajas. En principio, los tomates deberían haber soltado su jugo pasado el primer cuarto de hora pero si no son muy maduros mejor añadir un poquito de agua para que no se peguen.
Nota: A falta de eneldo, unas hierbas de la provenza van igual de bien :)

Sunday

Ladygodiva contraataca

Ladygodiva, que las debe estar pasando p**** en la fria Bélgica, me ha vuelto a mandar una recetilla. Y yo se lo agradezco mucho. Porque últimamente estoy en Babia, pensando en las musarañas, en el Limbo, en fin, no estoy al quite y mi blog se está resintiendo. Así que aquí está la receta que ella me ofrece para remontar el tema, un plato de pasta basado en la lasaña con salmón y puerro que es muy típica en Bélgica (lasagne met zalm en prei), aunque los belgas a la lasaña le añaden cantidades indecentes de bechamel que a mi no me va mucho y que por suerte ladygodiva tampoco utiliza:
Hervir la pasta al dente. Cortar puerro a láminas finas, saltearlo con aceite de oliva, añadir salmón ahumado cortado en tiras finas, un poco de pimienta y eneldo (mucho eneldo). Tirar todo esto encima de la pasta y servir.
* A gustos, añadir también orégano
Fijaros en el detalle, me ha mandado la foto de la pasta ya puesta en un tupper :)

Friday

Sopa Quitafríos

Llevo dias con el frio en el cuerpo. Me sube por los pies y me acaba llegando a la cabeza. Y por alguna razón que desconozco, se me acumula en la punta del dedo meñique izquierdo. Puede ser muy irritante. El frio ya lo llevaba encima cuando me fui a Luxemburgo este finde semana, así que mi amiga Eva me preparó una sopa checa que va muy bien para estos casos. Se pone un poco de mantequilla en una olla y cuando está deshecha se le añade una cucharada de harina. Cuando la mezcla empieza a burbujear, se añade el caldo o agua y un cubito concentrado. Después se añade brocoli troceado y se deja hervir hasta que se pueda pinchar sin encontrar resistencia pero sin estar muy cocido, poco rato. Se añade nuez moscada, sal y pimienta molida blanca. Antes de apartar, se añade un huevo que se ha batido ligeramente antes. Y ya está. Fácil y efectiva. A la hora de calentar se puede añadir un poco de queso rallado. Me da la impresión que me dejo algo, así que ya le preguntaré.
Para llevar al trabajo, lo mejor una fiambrera bien alta y control a la hora de llevarla en la bolsa. Sobretodo control.

Tuesday

Experimento #2: brandada de bacalao sin nata













Aún estoy impresionada de la fiambrera que me he preparado hoy. Claro que mira que horas me estan dando, las tantas y yo todavía dale que te pego.
He empezado haciendo unos pimientos rellenos de brandada de bacalao. La receta: se cuece una patata mientras se desmenuza bacalao desalado (yo lo he comprado ya listo para cocinar). Se unen el bacalo y la patata cocida, se chafa todo junto y se añade leche desnatada. Se deja un rato al fuego hasta que la mezcla se ha reducido a la mitad. Después se pasa por la trituradora mientras se le añade un poco de aceite y sal. Ya tenemos hecha la brandada. Con ella se rellena una lata de pimientos del piquillo enteros. Para la salsa, he cogido un poco de solís, le he añadido leche desnatada y un poco de aceite de la lata de pimientos. La verdad es que han quedado muy buenos. Con esto, eso es verdad, te quedas con hambre. Pero yo hoy he cenado rodaballo al horno, así que he echado unos trozos de más para poder elevar mi fiambrera a categoria extra. El rodaballo no lleva más que una picada de ajo y perejil por encima y unos 10 minutos de horno.
A que viene la impresión? A que me he preparado hasta postre: compota de manzana y pera.
He metido en una olla un par de peras y una manzana a trozos, unas ciruelas secas, una puñado de pasas, una cucharada de azúcar moreno y canela. He puesto un poco de agua en el fondo para que no se pegue y lo he dejado a fuego lento unos 10 minutos con la tapa puesta. Pasado ese tiempo apago el fuego y lo dejo enfriar. No le quito la tapa mientras se enfría porque así se acaba de cocer. Esta compota me la llevo de postre, pero a veces me la como a media mañana, depende del hambre.

Monday

Patatas con sepia

Estas patatas son una buena solución para estos días de frio. Lo que tienen de malo es que no se pueden congelar, así que si es una sepia entera habrá que comer dos días patatas y palante. Pero si la sepia es buena (de esas de playa, que vienen sin limpiar y que son muy tiernas) te comes esos dos platos y más. Para empezar, se fríen unos ajos y una rebanada de pan en aceite caliente, se retiran y se ponen en un mortero. En ese mismo aceite se añade la sepia cortada en dados y se sofríe. Cuando esté un poco tostada se añade una cebolla bien picada y se deja hasta que la cebolla esté transparente. En ese momento se añade un tomate rallado y se sigue con el sofrito. En este punto le metemos mano a la picada. En el mortero teníamos el pan frito y los ajos. Añadimos también unas almendras tostadas* y un poco de perejil. Lo picamos todo. Cuando la salsa ha espesado y se tiene una mermelada, se añaden las patatas a cascos y se les da una vuelta. Se añade la picada y agua para acabar de cubrir. Yo no pongo mucha agua, la justa, porque es un plato de fiambrera. Añado un trozo pequeño de laurel y dejo hervir hasta que las patatas están tiernas.

* Si las almendras son crudas,se frien en la sarten junto con los ajos y el pan.

Lo de la picada es todo un tema. He leído en algunos libros que se debe añadir como mucho 5 minutos antes de servir para que no se pierda el sabor en el hervido. Mi abuela, de la que he heredado este plato, la echa con las patatas. Para mí la iaia María es un pozo de sabiduría, así que no la voy a contradecir.


Arroz con cantharellus lutescens :)

El arroz sigue siendo una de las comidas más socorridas para la fiambrera. Desde luego, aquí lo más importante es que haya un poco de variedad en el acompañamiento para que el arroz no se vuelva en nuestra contra. Una de mis opciones de última hora es mezclarlo con cebolla frita y salchichas salteadas. Pero hoy he tenido la suerte:
  1. De que estamos en otoño (ah, el otoño)
  2. Mis padres han salido a buscar setas :)
Así que en vez de una triste cebolla, he acompañado las salchichas con unos cantharellus lutescens o rebozuelos anaranjados o camagrocs, setas de gran estima en mi familia y de mi estómago. Yo las valoro especialmente cuando las tengo en casa porque sé lo que cuesta encontrarlas (hablo con conocimiento de causa) y porque me da muuuchísima pereza irlas a buscar. De hecho, si no fuera por lo de la pereza hasta haría unos canalones con ellas, que eso si que está de escándalo.