Monday

Un clásico de las ensaladas: Ensalada Niçoise

La ensalada Niçoise tiene muchas versiones, pero los ingredientes básicos que siempre veo en todas ellas son atún, tomate, huevo duro, anchoas y aceitunas. A partir de aquí se aceptan todos los ingredientes que se encuentren por la cocina: judias verdes cocidas, patata, cebolla, pepino,...
Todo ideal para llevar en fiambrera.
A esta ensalada le pega un aliño de aceite mezclado con hierbas de la provenza y un poco de vinagre. Todo mezclado en un potecito para llevar aparte.

Ensalada con queso fresco, membrillo y tomate cherry

Esta es una ensalada muy sencilla, para cuando lo de la lechuga y el tomate a secas pierde toda la gracia. De base, lechuga, de la buena, no iceberg, sino roble,o trocadero o como en este caso, escaroler (en Cataluña), la lechuga de toda la vida. Por encima, unas ciruelas pasas y unas semillas de girasol. Para darle un poco de gracia, unos pinchos con queso de Burgos, tomate minikumato y membrillo cortado a dados.
Para aliñar, hoy he encontrado en el super una salsa de aliño que venden en la zona de refrigerados y que ya está preparada. Es una salsa de vinagreta de mostaza a la miel y aunque sale un poco cara, (un euro y algo) puede ser una buena opción para el dia que te haces una ensalada especial.



Thursday

Ensaladas de verano

Consejos para las ensaladas de verano en fiambrera:

  • No llevar la salsa dentro de la fiambrera. Por dos razones: una, que se puede derramar todo por el camino, que las fiambreras no son tan herméticas como parecen. Y dos, la lechuga a veces se vuelve muy absorbente y más cuando hace calor. Así que un potecito aparte y se mezcla todo in situ.
  • Nada de huevos a no ser que la fiambrera vaya de la nevera de tu casa, a la nevera del trabajo.
  • Nada de mayonesas caseras. Nunca.
  • Si se puede cortar el tomate y mezclar con la ensalada justo antes de comer, mucho mejor.
  • Variar. La ensalada es muy traidora. llega un dia que abres la fiambrera, la miras y te vas a buscar un bocata. hay que anticiparse. :)

Así que hoy empiezo con ensaladas, para lo que queda de verano, y voy a intentar llevarme a menudo, que últimamente tiro mucho del japonés.

La de hoy, de las más senzillas: judía verde hervida (de bote), atún, tomate, maíz, olivas rellenas de anchoa y huevo duro. Le ha faltado unos trozos de patata hervida pero me ha podido la pereza. Y me he quedado con hambre, claro.
PD: Un repaso a las que ya han pasado por aquí: ensalada #1 (de arroz), ensalada #2 (empedrado) ; ensalada #3 (de orzo).

Sunday

Experimento #4: Risotto

No es que el risotto por si mismo sea ningún experimento, pero llevarlo en fiambrera al día siguiente y que sirva para algo más que para alicatar el cuarto de baño si debe tener su mérito. Esto, de momento, es un experimento. Hasta mañana no sabré si será una fiambrera comestible o no. De momento, ahí va la receta:

Se pica cebolla muy fina y se sofríe a fuego lento con un poco de aceite o de mantequilla. Mientras tanto se pone caldo a calentar (yo calculo el doble de caldo que de arroz). Cuando la cebolla ha empezado a tomar color se añade el arroz (arborio si puede ser) y se mezcla todo durante un par de minutos. Seguidamente se añade vino blanco (una copita) y se espera a que se haya absorbido todo el líquido, momento en el que se añade el caldo caliente poco a poco (se reserva un dedo en un vaso). Cuando ya está todo el caldo en la cazuela, se ralla un poco de trufa negra y se deja hervir unos 10 minutos más o menos, removiendo de vez en cuando. Cuando le queden un par de minutos, añadir azafrán diluido en el caldo que habíamos reservado. Antes de que se absorba todo el caldo, añadir queso parmesano rallado y según gustos un poco de mantequilla.

Las recetas con arroz es mejor enfriarlas antes de meterlas en la fiambrera para que no se ponga pastoso el arroz. En este caso la receta no lo permite y no tengo muy claro que aguante hasta mañana. Pero con la cantidad de trufa y azafrán que lleva, me lo voy a comer por muy pastoso que esté.

Monday

Bolas de espinacas

El sábado fui a la peluquería. Y como me hice mechas, estuve un buen rato allí hojeando revistas y poniéndome al día de los últimos cotilleos para muchos y los primeros del año para mí. Al final de la revista encontré esta receta y ni corta ni perezosa, agarré las tijeras de la peluquera y me la traje para casa. Así que os puedo dar cantidades y todo porque tengo la receta delante. También os digo que yo no la he seguido al pie de la letra: Se hierven en agua con sal 400g de espinacas congeladas, se escurren y se reservan. Se pican muy finas dos chalotas y se fríen con un poco de mantequilla. Cuando estén transparentes, se añaden las espinacas y se rehoga todo unos minutos. Se bate 1 huevo, se añade la miga de 2 rebanadas de pan, 50 g de jamón serrano picado, 30 g de queso parmesano rallado, perejil picado y sal. Se añaden las espinacas y se amasa todo junto. Se forman bolas pequeñas, se pasan por harina, por huevo batido y finalmente por pan rallado. Se fríen en aceite y se colocan sobre papel de cocina para que escurran el aceite sobrante. Yo he utilizado espinacas frescas, 1 sola rebanada de pan y lonchas de queso de cabra en sustitución de algunos de los ingredientes. Calientes han quedado muy buenas, así que espero que aguanten bien hasta mañana. Acompañadas de una ensalada de tomate y pepino yo creo que no me quedaré con hambre. Y las mechas me han quedado muy naturales.


Sunday

Marmitako de mero

Los días que hace frío a uno le apetece un plato de cuchara. Éste lo hago muy a menudo en casa pero se puede llevar también en fiambrera. Lo único, que se tiene que comer al día siguiente porque la patata cocida más de dos días en la nevera coge un gustillo un poco así. Al menos para los paladares delicados. Bueno, sin más preámbulos, se sofríe en aceite unos pimientos rojos y verdes cortados a tacos no demasiado pequeños, se añade cebolla y ajo picados muy finos y se deja sofreír hasta que la cebolla está transparente (con cuidado de que no se queme). En ese momento se añaden las patatas cortadas a dados, un poco de tomate (triturado o rallado), pimentón y sal. Se remueve un poco y se añade caldo de pescado o agua caliente y una hoja de laurel. Se deja hervir 10 minutos más o menos (hasta que las patatas estén medio hechas) y se añade el pescado, ya salado, en tacos y se deja cocer 5 minutos más.

De esta receta destacar: que el pimentón sea del bueno, como el de la Vera, que el pescado no se hierva mucho rato, porque queda seco, y no poner mucho caldo para llevar la fiambrera con tranquilidad. Por último, que la receta original es con bonito y queda espectacular pero la verdad es que el mero aguanta mejor hasta el día siguiente y es más barato.

Fiambrera de luxe

A mi ladygodiva me quiere mucho. A mi y a mi blog. Y como ve que la cosa no va bien, porque últimamente no tengo tiempo, me manda ella las recetas, para que le vaya dando vidilla y la gente pueda ir aprendiendo cosas nuevas. Hace unos dias me mandó una Fiambrera " de luxe". Consiste en freir en aceite de oliva una cebolla y un ajo picado.Una vez estan transparentes, añadir unos tomates cherry y perejil picado. Por último, se añaden unas vieiras , sal y pimienta al gusto. Se saltea todo junto poco rato, que a los moluscos no hay que marearlos mucho. Por otro lado, se hierve la pasta (en este caso fresca) y se mezcla todo. Como siempre digo, si es para fiambrera mejor mezclar la pasta en frio. Y ya está, así de fácil y efectivo. De lujo, porque las vieiras uno no se las puede permitir siempre. Pero comer cada dia de fiambrera es sacrificado. Y uno se tiene que dar un lujo de vez en cuando.